
Basta mirar el caso de Yolanda Vega, ex intendenta de Cerrillos, que a pesar de haber sido derrotada con contundencia por Enrique Borelli, terminó en una banca en el Congreso Nacional. ¿El mérito? Ninguno. Solo supo estar en el momento justo con los contactos adecuados. Ese ejemplo parece haber entusiasmado a más de uno.
Ahora, los intendentes —sobre todo los del Valle de Lerma— se lanzan a la carrera por el “sueño nacional”, no por gestión sino por encuestas que aparecen de la nada, con números generosos y metodologías… inexistentes. En diciembre de 2024, la consultora Quantum publicó un ranking donde el intendente de Chicoana, Esteban Ivetich, aparecía como el mejor valorado de toda la provincia. Segundo, como si fuera poco, Enrique Borelli de Cerrillos con un 39% de imagen positiva, y tercero Emiliano Durand. ¿Dos intendentes del Valle de Lerma entre los mejores de toda Salta? Nadie entendía nada.
Pero la magia de las encuestas no se detiene. Hace poco apareció otra: Vía 2 SRL, propiedad de Fernando Pablo, nada menos que secretario del senador Juan Carlos Romero. En su ranking, Ivetich desapareció misteriosamente y el podio fue ocupado por Baltasar Lara Gros (Orán) y Carlos Funes (Embarcación). Ahora sí, parece que le tocaba al norte. La geografía se acomoda según el encuestador.
Claro, detrás de estas encuestas se esconde algo más: la necesidad de instalar nombres. Lo triste es que esto confunde a la gente, desgasta la confianza pública y banaliza la política. Basta con pagar una encuesta y hacerla circular por algún pasquín digital tipo “Nani Noticias” para que un jefe comunal pase a ser “el mejor intendente de la provincia”, aunque la realidad de su gestión diga otra cosa.
Valle de Lerma Hoy
