
Según el testimonio de los damnificados, la situación se repite una y otra vez por la zona “todos los días la misma historia, los pescadores rompen el alambre y roban lo que esté a la pasada”, señalaron. La realidad es que la inseguridad en las fincas del sector es un reclamo que, ni la promesa de nuevos puestos policiales o la instalación de la Policía Rural han podido solucionar.
Valle de Lerma Hoy
