
Tras 50 años de promesas incumplidas por distintas administraciones, el proyecto ejecutivo es ahora una realidad concreta. La prioridad inmediata será buscar el financiamiento necesario para materializar estas obras, lo que, según fuentes municipales, abre nuevas oportunidades para su ejecución. Este avance significa la posibilidad de erradicar las letrinas de una vez y para siempre.
El alcance de este proyecto también beneficiará a zonas vecinas como San Agustín, una parte de Cerrillos y potencialmente la comunidad de La Falda, ampliando así su impacto. La construcción de cloacas no será inmediata, pero el hecho de contar con un proyecto ejecutivo marca un antes y un después para los vecinos, quienes podrán conectarse a la red en un futuro, ahora sí, más próximo.
Valle de Lerma Hoy
