
Le dijo que le daba besos en la boca y que buscaba momentos para estar a solas y así poder tocarla en sus partes íntimas, por arriba y por debajo de la ropa. La docente informó a la directora lo sucedido e inmediatamente citaron a la madre de la alumna. Al salir del colegio fueron a hacer la denuncia acompañadas por las autoridades del establecimiento. En ese momento la víctima tenía 16 años.
En su declaración, la damnificada refirió que ella había comprendido que lo que le hacía su padre estaba mal cuando recibió charlas de Educación Sexual Integral (ESI) en la escuela. En un juicio abreviado, el acusado (69) fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por resultar autor de los delitos de abuso sexual agravado por la guarda, el vínculo y por ser cometido contra una menor de dieciocho años aprovechando la situación de convivencia preexistente.
Valle de Lerma Hoy
