
Desde chiquito, Franco se vinculó a la jineteada, subiendo a potros en los cumpleaños de amigos y familiares en Rosario de Lerma. Y su amor por esta tradición lo llevó a ser seleccionado por la Asociación de Jinetes y Tropilleros de Salta para participar en la primera clasificación en Seclantás, donde logró clasificar para la final.
Actualmente, Franco trabaja como puestero, cuidando más de 100 vacas y caballos en una finca de Corralito. Su pasión por la jineteada son evidentes en cada paso que da. “Esto tiene que gustarte para hacerlo, tenés que ser responsable”, afirma con convicción.
Valle de Lerma Hoy
