
La resolución fue como un baldazo de agua fría para los intendentes, que ya vienen sufriendo la baja de la coparticipación y que veían en esta forma de cobro una salida para asegurar y simplificar el cobro de las tasas y servicios municipales cómo el alumbrado público, limpieza de calles, recolección de residuos, entre otros.
Sin embargo, con esta medida, y ante una falta de “costumbre” de realizar el pago de impuestos municipales en las comunas; los municipios ya vaticinan que sufrirán una gran baja en su recaudación e incluso se animan a decir que “la prestación de los servicios estará en juego”.
Valle de Lerma Hoy
