

Todo comenzó con una infracción sobre Vargas, quien quedó tendido en el campo tras un choque con Sánchez. Pero en lugar de esperar al árbitro, los ánimos se caldearon. Piñas, patadas, cachetadas, mechonazos y hasta mordiscos se vieron. El árbitro, viendo que la situación escapaba de control, suspendió el partido. Sin embargo, eso no fue suficiente. Tuvo que ingresar la policía al campo de juego para calmar los ánimos exaltados de ambos equipos.
La violencia no se limitó a la cancha de Olimpia. A unas cuadras del estadio, un hincha de Cafrune arremetió contra el personal policial. Insultos y elementos contundentes volaron por el aire. Por lo que el hombre fue detenido y trasladado a la dependencia de San Jorge.
Valle de Lerma Hoy
