
La madre del imputado, preocupada por el comportamiento errático de su hijo y nuera, tomó una decisión valiente al denunciar la situación. Según su testimonio, la pareja tenia la costumbre de ausentarse durante varios días, dejando a sus hijos menores, de 6 y 8 años, bajo su cuidado en barrio Bella Vista. Y cuando regresaban lo hacían bajo los efectos del alcohol y se tornaban agresivos con los pequeños.
Es en este contexto, esta abuela, como muchas otras, se convirtió en un refugio para los niños. El fiscal Daniel Escalante solicitó el mantenimiento de la detención de los imputados, pero también reconoció la importancia de la abuela en la vida de los niños. Por ello, le otorgó el cuidado provisorio de los pequeños.
Valle de Lerma Hoy
