“Ya venimos trabajando con desarrollo social, se cuadruplicó la energía de Alfarcito para poder conectar máquinas y ahora estamos tratando de aumentar la capacidad de internet, porque la educación pasa por la conectividad. Por eso la visita de Carolina Stanley y el presidente, fue para ver el fortalecimiento del colegio”, contó el sacerdote a Valle de Lerma Hoy.
“Estamos aprendiendo a ser autónomos, el colegio nació dependiente de otra instituciones que lo acompañaban y lo contenían, hoy por hoy tratamos de independizarnos. Tenemos un déficit como en cualquier casa de familia, la inflación nos afectó. Son 135 chicos y el déficit se nota mes a mes, nos faltan $600 por chico cada mes.”
En las zonas inhóspitas todo cuesta más, y existen muchos gastos intangibles que se suman y socavan los ajustados recursos, pero hay optimismo: “Un chico que se enferma, el transporte, los imprevistos. Son cosas intangibles que hacen que a esta familia a veces nos cueste sostenerla. Pero por otro lado tenemos proyectos en vista; por ejemplo, queremos hacer una residencia universitaria propia, y eso va a requerir financiación y sostenimiento.”
Valle de Lerma Hoy