
Según plantean familias, preocupa particularmente que el adolescente permanezca en el mismo espacio de convivencia con alumnos de apenas 13 años. En Salta, la normativa vigente establece intervención inmediata ante situaciones de violencia y contempla medidas de resguardo, intervención de equipos especializados y corresponsabilidad familiar, claro que primero desde las direcciones de los establecimientos se debe notificar y activar estos protocolos.
Además, desde agosto rige la Resolución 252/26, que habilita excepcionalmente medidas de resguardo del entorno pedagógico y reconducción de trayectorias ante situaciones graves de violencia. La propia Provincia ya activó estos mecanismos ante alumnos que ingresaron a establecimientos con elementos potencialmente peligrosos, con intervención de UPACE y otras áreas.
Pero el caso de Guachipas abre una ventana que excede quizás la aplicación de una norma, ya que se trata de un entorno escolar donde conviven estudiantes las 24 horas del día, y los docentes deben hacer frente a ese desafío; sumado a que en este caso se trataría de un alumno de 17 años que cursa con chicos de diferentes edades, de la zona de los parajes que tienen trayectorias e incluso personalidades diferentes. ¿Los protocolos son suficientes o las escuelas necesitan respuestas específicas para situaciones de violencia grave en establecimientos albergue?
Valle de Lerma Hoy

