Del acopio al narcomenudeo: La nueva amenaza del narcotráfico que avanza sobre el Valle de Lerma

Antes éramos tránsito de droga; ahora también somos acopio“. La definición del fiscal general federal Eduardo Villalba refleja un cambio profundo en la forma en que operan las organizaciones narcocriminales en el norte argentino. La reciente incautación de más de 400 kilos de cocaína en un galpón ubicado sobre la Circunvalación Oeste, entre las jurisdicciones de Cerrillos y Rosario de Lerma, confirmó esa nueva modalidad. Para la Justicia Federal, el hallazgo expuso una logística mucho más compleja que la utilizada años atrás.

Las organizaciones criminales dejaron de limitarse al transporte de la droga. Ahora montan depósitos, alquilan galpones y utilizan inmuebles urbanos y rurales para ocultar grandes cargamentos antes de enviarlos a otros mercados.
El otro fenómeno: el crecimiento del narcomenudeo

Mientras la Justicia Federal investiga las grandes organizaciones, otro problema crece en silencio: la venta minorista de estupefacientes.

En distintos puntos del Valle de Lerma y del interior salteño, los procedimientos por narcomenudeo muestran una realidad preocupante. Cada vez aparecen más pequeñas estructuras dedicadas a comercializar droga en sus propias comunidades.

Las investigaciones indican que estos grupos manejan cantidades mucho menores que las organizaciones transnacionales. Sin embargo, cumplen un papel fundamental porque acercan la droga al consumidor final.

Una realidad alimentada por la crisis social

Fiscales e investigadores sostienen que muchas de estas pequeñas redes encuentran terreno fértil en un contexto de desempleo, precariedad laboral y falta de oportunidades. En numerosos casos, quienes terminan involucrados en la venta de droga buscan obtener ingresos rápidos para sostener a sus familias. Esa realidad no disminuye la gravedad del delito, pero ayuda a explicar por qué el narcomenudeo logra expandirse en distintas localidades.

El desafío de la Justicia

Para los investigadores, combatir el narcotráfico ya no significa únicamente interceptar cargamentos en la frontera. El desafío también pasa por desarticular las redes logísticas instaladas dentro de la provincia y frenar el crecimiento del narcomenudeo antes de que siga extendiéndose hacia más barrios y localidades del interior.

El mensaje que dejó el fiscal Eduardo Villalba es contundente: el narcotráfico cambió su forma de operar en Salta. Ya no solo utiliza la provincia como un corredor. Ahora también la convierte en un territorio donde almacena droga y desde donde organiza parte de su distribución.

Valle de Lerma Hoy

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