
De repente, una patota armada con machetes y otras armas blancas llegó en motos, aparentemente coordinados. “Nosotros solo teníamos piedras para defendernos”, relató. La situación se tornó aún más violenta con botellazos y pedradas. Uno de los hombres intentó golpear a la madre de la joven, y el tío de la víctima fue apuñalado y recibió machetazos en la cabeza.
Hubo personas atacadas con fierros y cadenas, y una niña hirió a un hombre con una horquilla en el estómago. “Fue una noche de terror” relataron los vecinos. Los rosarinos viven con miedo, “ahora ni los deliverys quieren entrar al barrio” contó Lorena.
Valle de Lerma Hoy
