
Bajo el lema “María, causa de nuestra alegría”, la celebración reunió a 12 comunidades parroquiales, con delegaciones provenientes de distintos municipios del Valle de Lerma, San Antonio de los Cobres, Cachi, La Poma, Salta capital y parajes de la Quebrada del Toro.
Pero más allá de la multitudinaria convocatoria, el verdadero protagonista fue el pueblo de La Silleta. Vecinos, familias, instituciones y voluntarios trabajaron durante semanas para recibir a los peregrinos, acondicionar espacios y demostrar que cuando una comunidad se une, los grandes desafíos se hacen posibles. La organización, encabezada por la Vicaría Inmaculada Concepción y la Parroquia Santiago Apóstol, dispuso seis sedes para desarrollar actividades de oración, reflexión, almuerzos comunitarios y encuentros de fraternidad.
Uno de los momentos más emotivos fue la presentación de un himno dedicado a la Virgen María, compuesto por vecinos de la localidad, que aportaron su talento y devoción a esta celebración. La jornada culminó con una multitudinaria misa presidida por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, quien llamó a superar las divisiones, recuperar la solidaridad y acompañar a quienes más lo necesitan.
“Hemos estado en peores momentos y hemos surgido. No nos achiquemos”, expresó el arzobispo, dejando un mensaje de esperanza frente a las dificultades que atraviesa la sociedad.
Ni la lluvia logró opacar una celebración que volvió a demostrar que la fe también construye comunidad, fortalece vínculos y reúne generaciones. El encuentro concluyó con la elección de Coronel Moldes como sede de la edición 2027.
Valle de Lerma Hoy
