
Uno de los principales cambios establece un mínimo de cuatro limpiezas anuales de acequias, duplicando las dos intervenciones que habitualmente se realizaban. La medida busca prevenir desbordes que, durante las tormentas, provocan anegamientos en barrios periféricos, caminos vecinales y sectores próximos a la ruta nacional 68.
Desde el Concejo Deliberante advirtieron que el agua que desborda de los canales también deteriora las calzadas y puede destruir trabajos de reparación vial realizados por el municipio y los productores. La ordenanza contempla sanciones económicas tanto para quienes omitan las tareas de mantenimiento como para vecinos que arrojen basura y otros residuos en los sistemas de drenaje.
Uno de los problemas señalados es que numerosas acequias atraviesan propiedades privadas, lo que dificulta la intervención directa del Estado y obliga a establecer responsabilidades concretas. Los concejales también remarcaron que el avance de los loteos sobre antiguas zonas de fincas incrementó la cantidad de familias expuestas a posibles inundaciones.
Valle de Lerma Hoy
