
El pasado 8 de octubre Esteban D’Andrea, senador electo por los votantes del departamento de Chicoana, defendió en el Senado un proyecto de declaración para solicitar asistencia económica, financiera y técnica a productores de Cafayate, San Carlos, Molinos y Cachi afectados por las heladas de septiembre. La iniciativa, aprobada por la Cámara Alta, responde a una problemática real: relevamientos oficiales identificaron 1.323 hectáreas afectadas y daños promedio del 80% en los cultivos evaluados. Sin embargo, ¿qué lugar ocupa en la agenda del senador la seguridad vial del departamento que lo eligió?.
Este domingo 18 de octubre, Domingo Orlando Flores perdió la vida tras un violento choque entre un Fiat Uno y una Volkswagen Amarok sobre la Ruta Provincial 33, a la altura del kilómetro 1, en El Carril. El conductor de la camioneta registró 1,97 gramos de alcohol por litro de sangre. No fue una tragedia aislada. En noviembre de 2024, tres personas murieron en otro siniestro sobre esa misma ruta y, en enero de 2025, un motociclista falleció en inmediaciones del acceso a Chicoana. Son antecedentes que exigen cuando menos un proyecto de declaración de parte del senador.
Aquí no se discute que los productores de los Valles Calchaquíes merecen asistencia ni que un senador pueda gestionar soluciones para toda Salta. Pero representar políticamente a un departamento también supone atender sus urgencias más cercanas. Las demandas de infraestructura y prevención de Chicoana y El Carril todavía necesitan respuestas. Detrás de cada siniestro hay familias destruidas, y detrás de cada cargo legislativo existe una responsabilidad pública que debe traducirse en gestiones, proyectos y resultados.
Valle de Lerma Hoy
