
El último episodio ocurrió cerca de las 18. El presidente del Centro Vecinal de Potrero de Linares de La Silleta ingresó al predio y encontró al ladrón dentro de una de las habitaciones. Al verse descubierto, el hombre emprendió la fuga, pero no llegó demasiado lejos: el denunciante logró alcanzarlo y retenerlo hasta que arribó la Policía. Dentro de una mochila se encontraban los elementos que, según la acusación fiscal, pretendía sustraer del lugar: un set de ollas, un juego de vasos y muy cerca suyo un cajón de cervezas.
Dos días después del hecho se fijó la audiencia para formalizar la acusación. El fiscal sostuvo que existían elementos suficientes para considerarlo presunto autor de robo simple en grado de tentativa. Tras un cuarto intermedio solicitado por la defensa, las partes comunicaron al juez que habían alcanzado un acuerdo de juicio abreviado pleno.
Pero el episodio de Potrero de Linares no era su primer encuentro con la Justicia. El hombre arrastraba otra causa, ya con requerimiento a juicio, por un hecho ocurrido en febrero de 2025. En aquella oportunidad había intentado sustraer tres bicicletas infantiles de un complejo de departamentos del barrio Castañares. Y la historia tuvo un desenlace llamativamente parecido: también fue descubierto y retenido por la víctima.
Finalmente, ambas causas confluyeron en una condena por robo simple y hurto simple, ambos en grado de tentativa. El juez le impuso dos meses de prisión de ejecución condicional y reglas de conducta por dos años, entre ellas realizar tratamiento por sus adicciones y no acercarse a las víctimas. Como la pena fue de ejecución condicional, una vez finalizada la audiencia el hombre recuperó la libertad, aunque quedó sujeto al cumplimiento de las medidas ordenadas por la Justicia.
Valle de Lerma Hoy
