
Los vecinos afirman que lo que debería ser una vía de conexión fundamental para numerosas familias hoy se convirtió en una verdadera “trampa mortal”. En algunos sectores, incluso, el barro alcanza tal magnitud que dificulta el paso de motocicletas, automóviles y vehículos de emergencia. “Ya no se puede transitar con normalidad. Hay días en los que ni una ambulancia puede ingresar”, manifestaron vecinos de la zona, quienes aseguran haber realizado reiterados pedidos a las autoridades sin obtener respuestas definitivas.
Además del riesgo constante para quienes circulan diariamente, los vecinos remarcan que el deterioro del camino afecta directamente el acceso a servicios esenciales, el traslado de estudiantes y trabajadores, y el ingreso de proveedores y asistencia médica. Las imágenes registradas en el lugar reflejan con claridad el mal estado del camino: extensos sectores cubiertos de barro, huellas profundas y una calzada prácticamente destruida.
Valle de Lerma Hoy
