
Los trabajadores, nucleados en ATE, mantienen el estado de asamblea permanente y denuncian una situación crítica. Señalan que perciben sueldos promedio cercanos a los $200 mil, montos que consideran insuficientes para cubrir necesidades básicas y que incluso quedan por debajo de otros municipios e incluso de jubilaciones mínimas.
El malestar se profundizó ante la falta de respuestas del Ejecutivo. El años pasado, el aumento salarial del 14% escalonado en tres meses, con tramos del 4%, 5% y el restante en octubre, no representaba una mejora real. Este nuevo reclamo no es aislado. En septiembre del año pasado ya se habían registrado protestas por la misma problemática, lo que evidencia un conflicto sostenido en el tiempo. Ahora, el escenario se agrava con un mayor nivel de tensión política, ya que los trabajadores no solo exigen una recomposición salarial y mejoras en las condiciones laborales, sino que también cuestionan la conducción del municipio.
Mientras tanto, desde el Ejecutivo municipal no hubo pronunciamientos oficiales frente a esta nueva medida de fuerza, lo que incrementa el malestar entre los empleados.
Valle de Lerma Hoy
