
De acuerdo a lo que explicaron fuentes judiciales, el 2 de marzo, la mujer se encontraba en la escuela a la que concurren sus hijas cuando el imputado se presentó en el lugar y, aprovechando un momento de descuido, sustrajo el teléfono celular de la mujer, para luego retirarse.
Más tarde, el acusado le indicó que, si quería recuperar el dispositivo, debía dirigirse a su domicilio. La mujer se trasladó hasta el inmueble ubicado en barrio San José, donde también se encontraban sus hijas. Ya en el interior de la vivienda, y tras una discusión vinculada a cuestiones personales, el hombre se tornó violento.
Según el relato, el hombre arrojó reiteradas veces el teléfono celular contra el suelo, provocando su destrucción, y posteriormente agredió físicamente a la denunciante, empujándola y propinándole golpes de puño en la cabeza y el rostro. Tras pedir auxilio a los gritos, la denunciante logró retirarse del lugar junto a sus hijas y dar aviso de lo sucedido.
Como consecuencia del hecho, fue asistida en el hospital local, donde el examen médico constató inflamación en el pómulo izquierdo y en la región temporal izquierda, lesiones compatibles con una agresión física. En el marco de las actuaciones posteriores, personal policial secuestró el teléfono celular dañado, confirmándose que pertenecía a la denunciante. En el marco de la causa, la Fiscalía ordenó la detención del imputado y solicitó medidas de protección a favor de la víctima, entre ellas la prohibición de contacto y de acercamiento.
Valle de Lerma Hoy
