
Desde el viernes hasta el domingo, en distintos horarios y en prácticamente todas las canchas, se repite el mismo escenario: partidos rodeados de botellas, grupos bebiendo sin control y discusiones que terminan en agresiones.
La Policía confirmó que aumentaron las denuncias por violencia intrafamiliar y que en la mayoría de los casos los agresores habían pasado el fin de semana tomando en las canchas de fútbol. Coincidentemente, los mismos sujetos que fueron advertidos o demorados por consumir alcohol en espacios deportivos aparecen luego denunciados por golpear a sus parejas o familiares”, remarcaron desde la fuerza policial.
Las comisarías de Rosario de Lerma están desbordadas de denuncias. Entre el domingo, lunes y martes se concentra el pico de casos. Un patrón que se repite fin de semana tras fin de semana, marcando una realidad alarmante: el fútbol amateur, en lugar de unir, está sirviendo de pantalla para el descontrol y la violencia.
Valle de Lerma Hoy
