
En mayo, se anunció con bombos y platillos un régimen más severo de sanciones para quienes dejaran animales sueltos, especialmente caballos. Las multas mínimas superarían los $800.000, y podrían escalar hasta $1.700.000, dependiendo del caso. En situaciones con mayor cantidad de ganado, la cifra llegaría incluso a los $2.200.000.
Sin embargo, por esta zona del Valle de Lerma, la realidad dista mucho del relato oficial. No solo no se ven operativos activos de incautación de animales, sino que crece la percepción de que los dueños siguen sin tomar conciencia, y la policía carece de recursos suficientes para actuar con efectividad.
“Ni las multas ni las advertencias están funcionando. Hoy no solo esquivas caballos: también te puede salir al paso un pony o una jauría. Es una locura”, se quejó un automovilista que transitaba por la zona de EDESA, donde fue captada la imagen del pony junto a una tropilla de caballos. El problema no es nuevo, pero sí cada vez más visible y más grave.
Valle de Lerma Hoy
