
La segunda denuncia fue radicada el 23 de marzo por la madre del imputado, quien relató que su hijo irrumpió en su domicilio en plena madrugada, bajo los efectos de sustancias estupefacientes. Fuera de sí, causó destrozos dentro de la vivienda y amenazó con agredir físicamente a su hermano menor, lo que obligó a la mujer a pedir ayuda a los vecinos y llamar a la policía.
El acusado ya tenía una orden judicial de exclusión del hogar vigente desde julio de 2024, emitida por el Juzgado de Violencia Familiar y de Género N.º 3, que le prohibía acercarse a su madre a menos de 300 metros. La medida había sido firmada y notificada al imputado, por lo que su accionar fue interpretado como una violación consciente y deliberada.
Lejos de detenerse, el 18 de mayo el joven volvió a ingresar al domicilio familiar, nuevamente bajo los efectos de sustancias. Según los testimonios, generó disturbios y amenazó con agredir a todos los presentes mientras blandía una barra metálica y un cuchillo tipo sierrita.
Las mujeres de la familia debieron refugiarse en el fondo de la casa, aterradas por lo que pudiera ocurrir. La intervención policial permitió evitar una tragedia: el acusado fue reducido por los efectivos, que lo encontraron con el torso desnudo, en actitud hostil, portando la barra metálica. Ambos elementos fueron secuestrados.
Valle de Lerma Hoy
