
El agua bajó con fuerza por la calle San Martín, como si fuera un río desbordado, y sorprendió a los vecinos que no esperaban este caudal de agua. Este verano, por la intensidad de las lluvias se expuso aún más la falta de obras hídricas que eviten este tipo de situaciones, que se repiten cada vez que llueve en Rosario de Lerma y perjudican a La Merced, que recibe todo el agua que no es contenida ni canalizada.
Valle de Lerma Hoy
