
La tormenta ya pasó, pero dejó una señal clara en Coronel Moldes. En apenas tres horas, este lunes, entre las 18 y las 21, la lluvia provocó anegamientos, complicaciones en distintos sectores, daños materiales y volvió a poner bajo la lupa la infraestructura de la localidad. El temporal también tuvo una particularidad: el granizo cayó dos veces. La primera granizada se registró alrededor de las 18.00 y fue de menor intensidad. Cerca de las 20.30 volvió a caer, esta vez con mayor fuerza, ráfagas y piedras de considerable tamaño que provocaron daños en distintos sectores.
Uno de los puntos más sensibles fue el hospital Dr. Luis Anzoátegui. El establecimiento sufrió el ingreso de agua luego del deterioro y desprendimiento de parte de la cubierta. Pero el dato que no debería pasar inadvertido es que el edificio venía atravesando trabajos de mejoramiento y todavía tenía obras pendientes de terminación. La tormenta terminó poniendo a prueba esas intervenciones antes de que estuvieran completamente finalizadas.
También hubo complicaciones en el edificio donde funciona el terciario, donde los techos no soportaron el impacto de la tormenta y se registraron daños. En las calles, el agua acumulada generó anegamientos y dificultades para circular. El temporal incluso provocó que un patrullero terminara incrustado en un socavón generado por la fuerza del agua. La Ruta Nacional 68 también sufrió interrupciones a la altura de San Vicente.
Ahora el agua bajó y la situación volvió paulatinamente a la normalidad. Pero el episodio dejó algo más que calles anegadas y daños materiales: mostró lo que puede hacer una tormenta en pocas horas y cuáles son los sectores que necesitan respuestas antes de que vuelva a llover con la misma intensidad. En Coronel Moldes fueron solamente unas horas. Alcanzaron para recordar que una infraestructura que todavía está en obra, un techo que necesita mantenimiento o un sector donde el agua no encuentra una salida adecuada pueden convertirse rápidamente en un problema mayor.
Valle de Lerma Hoy
