
Las estafas digitales dejaron de ser un engaño repetido con una misma fórmula. Los delincuentes cambian el discurso, buscan nuevas formas de contacto y aprovechan las necesidades de las personas para ingresar a sus teléfonos y quedarse con el control de sus cuentas. El mecanismo puede comenzar con una simple búsqueda en internet: una persona necesita un préstamo, tiene un inconveniente con una billetera virtual o busca comunicarse con una entidad financiera. Allí puede aparecer el número equivocado y, detrás de ese contacto, comenzar la estafa.
Según explicaron desde la fuerza, los delincuentes suelen comunicarse desde números correspondientes a otras provincias, principalmente de Córdoba o Buenos Aires. A partir de allí utilizan distintos argumentos para convencer a la víctima de que entregue un código, ingrese a un enlace o proporcione determinada numeración. El objetivo no siempre es solamente quedarse con el WhatsApp. En determinados casos buscan tomar el control del teléfono y acceder a las distintas aplicaciones que permanecen abiertas en el dispositivo.
Ese acceso puede permitirles llegar a billeteras virtuales, aplicaciones bancarias y otros servicios financieros. Una vez dentro, pueden extraer el dinero disponible y, según las denuncias investigadas, incluso gestionar préstamos a nombre de la víctima para luego transferir esos fondos hacia cuentas vinculadas con los estafadores.
Uno de los casos denunciados en El Carril muestra cómo funciona esta modalidad. Una persona recibió una comunicación telefónica por un supuesto inconveniente relacionado con su billetera virtual Naranja X. Ante la situación, buscó en Google un número telefónico para comunicarse con la empresa. El problema fue que el número que apareció en la búsqueda no correspondía a la entidad financiera. Según la explicación brindada por los investigadores, se trataba del número de un particular que habría contratado un servicio de promoción para que ese teléfono apareciera en los resultados.
A partir de ese contacto se habría producido el engaño. La denuncia señala un perjuicio de alrededor de 10 millones de pesos. El caso se encuentra dentro de las investigaciones que se realizan por este tipo de delitos y sirve para mostrar una de las herramientas que utilizan los estafadores: aparecer donde la víctima cree que está buscando una solución segura.
Valle de Lerma Hoy
