
Todo comenzó alrededor de las 21:15, cuando el acusado, acompañado por una mujer que posteriormente fue condenada, intentó apoderarse de una motocicleta que se encontraba estacionada en la vía pública, en barrio Las Tunas. Una vecina observó la maniobra y rápidamente alertó al propietario. Al verse descubiertos, ambos escaparon sin conseguir llevarse el rodado. Sin embargo, sus movimientos habían quedado registrados por las cámaras de seguridad de la zona.
Poco más de dos horas después, cerca de las 23:30, se produjo un segundo episodio. Esta vez, el hombre ingresó a una propiedad de barrio Los Paraísos y, tras forzar un alambrado, sacó del patio dos bicicletas y prendas de vestir, para luego darse a la fuga. La secuencia continuó apenas 40 minutos más tarde, ya durante la madrugada del día siguiente. El acusado ingresó a un domicilio de barrio Palmares aparentemente con la intención de resguardarse. Para acceder al inmueble habría doblado una chapa del portón. Allí terminó su raid: vecinos lograron detenerlo hasta la llegada de la policía.
La causa alcanzó a tres personas. Una mujer ya había sido condenada, otro de los acusados decidió llevar su situación a juicio y el tercer involucrado aceptó resolver el proceso mediante un acuerdo de juicio abreviado. Tras escuchar a las partes, la jueza Mónica Mukdsi lo condenó a un año y cinco meses de prisión efectiva como autor de hurto calificado en grado de tentativa, robo simple, violación de domicilio y daños, delitos considerados en concurso real.
Además, fue declarado reincidente por segunda vez, debido a que registraba condenas anteriores. La última había sido dictada el 11 de marzo de 2025, apenas unos meses antes de esta nueva secuencia delictiva. Debido al tiempo que resta para completar la pena, la magistrada ordenó que permanezca alojado en la Alcaidía General.
Valle de Lerma Hoy
