
Según explicó, la red existiría a pocos metros, sobre el pasaje Cafayate, pero ni la Municipalidad ni Aguas del Norte logran precisar dónde debe realizarse la conexión. “En el municipio me dicen que le corresponde a Aguas del Norte y en Aguas del Norte dicen que es responsabilidad de la Municipalidad. Entre ellos se tiran la pelota”, expresó el vecino con visible indignación.
La situación afecta especialmente a las familias que viven “a mitad de cuadra”, ya que quienes residen en las esquinas tendrían un acceso más cercano a la red. Mientras tanto, muchos continúan utilizando pozos ciegos que colapsan con frecuencia. “Cuando se llena el pozo hay que llamar al atmosférico y las mangueras tienen que pasar por dentro de la casa o del negocio”, relató Cala. La única alternativa que le habrían ofrecido es romper el pavimento para buscar por cuenta propia la red cloacal, afrontando además los costos de conexión y contratación de un matriculado. “No sabemos cuánto puede salir ni siquiera si vamos a encontrar la red”, lamentó.
“La solución que me dan es que vuelva a romper y cavar más de 50 metros sobre la vereda para buscar la conexión, y todo eso tengo que pagarlo yo”, expresó con indignación. Además, señaló que si finalmente debe conectarse desde otro punto, incluso tendría que romper el asfalto y asumir nuevamente todos los costos. La situación se agrava porque, según denunció, ni el municipio ni Aguas del Norte cuentan actualmente con el croquis o plano que permita identificar dónde quedó realizada la conexión original a la red troncal. Cala adelantó que, si durante la próxima semana no obtiene respuestas concretas, avanzará con una presentación formal ante Defensa del Consumidor.
Valle de Lerma Hoy
