
Lo que la Municipalidad de Coronel Moldes “detectó” en El Préstamo roza el escándalo. Dos loteos privados, con más de 100 terrenos cada uno, estaban conectados de manera clandestina a la red municipal de agua potable. No era un descuido: era un sistema montado para hacer negocios usando un recurso que es de todos.
Mientras los vecinos sufrían baja presión y un servicio deficiente, los emprendimientos crecían abastecidos gratis desde la red pública. El municipio pagaba los costos, la red colapsaba y otros facturaban.
Tras la intervención de la Juez de Paz, se anuló la conexión ilegal y se retiraron 23 metros de manguera, prueba de una maniobra difícil de explicar como “error”. Un hecho vergonzoso, que expone cómo el crecimiento inmobiliario sin control termina perjudicando a toda la comunidad. Ahora prometen más controles. Ojalá no lleguen, otra vez, cuando el daño ya está hecho.
Valle de Lerma Hoy
