
El horror fue descubierto por una amiga de la familia, encargada de alimentar a los perros, quien al ingresar al domicilio se encontró con la vivienda revuelta, faltantes de gran valor y una escena aberrante: uno de los caniches había sido brutalmente golpeado y asesinado, mientras que los otros dos perros —otro caniche y un mestizo de gran porte— se encontraban dopados y con vómitos, presuntamente tras ingerir carne adulterada.


Según la denuncia, los delincuentes se llevaron alrededor de seis millones de pesos en efectivo, joyas de oro y plata, zapatillas de marca, una notebook, tablet, auriculares, pendrives, ropa variada y un televisor de 42 pulgadas. Además, causaron importantes daños materiales: rompieron puertas, destruyeron un cerco y arruinaron medicamentos esenciales para el tratamiento de lupus, cuyo valor supera los 300 mil pesos cada uno, obligando ahora a la víctima a reponerlos.
El ataque a los animales fue particularmente cruel. Ya que a uno de los caniches le fracturaron las costillas, y le dieron una brutal paliza, mientras que los otros perros fueron drogados para evitar que alertaran con ladridos. No se trató solo de un robo, sino de un acto de extrema violencia y desprecio por la vida.
Valle de Lerma Hoy
