
El episodio ocurrió en la carnicería J&M, ubicada sobre la Cecilio Rodríguez, donde un hombre realizó una compra cercana a los 100 mil pesos y aseguró haber abonado el total mediante una transferencia electrónica. Según relataron desde el pequeño emprendimiento familiar, el supuesto cliente mostró desde su celular un comprobante de pago al empleado del local, quien —como ocurre habitualmente— confió en la operación y entregó la mercadería.
Sin embargo, al revisar posteriormente los movimientos de la cuenta bancaria, los propietarios constataron que el dinero nunca impactó, confirmando que se trataba de una transferencia falsa. “Nos tocó a nosotros. Confiamos como lo hacemos todos los días con cada cliente, jamás pensamos que nos iba a pasar”, expresaron con indignación desde el comercio, que decidió hacer público el hecho para alertar a otros comerciantes de la zona.
La familia afectada remarcó que este tipo de estafas se repite con frecuencia y suele apuntar a pequeños negocios, donde la buena fe y la rapidez en la atención juegan en contra. Finalmente, pidieron máxima precaución al momento de aceptar pagos electrónicos, recomendando verificar siempre que el dinero figure acreditado antes de entregar la mercadería, y solicitaron que el caso sirva como advertencia para evitar nuevas víctimas.
Valle de Lerma Hoy
