
Los animales lo tiraron al suelo y comenzaron a morderlo, provocandole heridas en brazos y piernas. “Si no fuera por dos mujeres con un bebé y tres muchachos que lo ayudaron, mi tío estaría en peores condiciones”, relató su sobrina, que además denunció públicamente que no es la primera vez que estos mismos animales atacan a personas.
Según vecinos, la propietaria de los perros acumula ya tres denuncias por agresiones similares, sin que hasta el momento haya habido sanciones efectivas. “¿Qué esperan, que maten a un niño o a un abuelo?”, expresó la sobrina de “Goyo”.
Desde el Hospital de Campo Quijano informaron que cada ataque de perros representa un costo de unos 100 mil pesos por paciente para el sistema de salud pública, además de los daños físicos y psicológicos que sufren las víctimas. La realidad es que existe una falta de responsabilidad social alarmante. Los dueños de perros, argumentan, se excusan pero no se hacen responsables.
Valle de Lerma Hoy
