

La situación es insostenible y tan solo falta el 8% de la obra. Los más pequeños, de primero a tercer grado, comparten espacio en la iglesia, mientras que los mayores, de cuarto a séptimo grado, ocupan las aulas temporales del colegio secundario.
El mayor problema radica en la falta de infraestructura adecuada. La iglesia no está equipada para recibir a tantos niños durante toda la semana. Los baños colapsan constantemente, y los pozos se llenan de problemas. Es un gasto que la comunidad no puede seguir soportando.
Valle de Lerma Hoy
