Cabra Corral: Con arpilleras y en motocicletas atrapados con 700 pejerreyes

Lo ocurrido el pasado sábado 3 de octubre en inmediaciones del dique Cabra Corral vuelve a poner sobre la mesa una problemática ambiental que parece no tener freno. Dos hombres del Valle de Lerma fueron sorprendidos transportando 700 pescados, distribuidos en tres bolsas de arpillera, en un nuevo procedimiento que expone la magnitud de la pesca furtiva en uno de los principales reservorios naturales y turísticos de Salta.

El operativo fue realizado por efectivos de la Sección Policía Rural y Ambiental de El Carril, durante un patrullaje preventivo en las inmediaciones del camping Mateo Viejo, en jurisdicción de Coronel Moldes. Los uniformados interceptaron dos motocicletas conducidas por hombres de 22 y 32 años. Al inspeccionar la carga que transportaban, encontraron las tres bolsas con un total de 700 piezas ictícolas, que fueron decomisadas.

Ambos hombres fueron infraccionados por contravenciones vinculadas con la pesca ilegal. Las motocicletas también quedaron secuestradas y las actuaciones fueron puestas a disposición de la Unidad Fiscal Contravencional y del Colegio de Jueces de Garantías. Pero el dato no es solamente la cantidad de peces encontrados, sino lo que representa semejante extracción frente a las normas vigentes. El reglamento provincial de pesca deportiva establece un cupo máximo de 20 pejerreyes por pescador, con una talla mínima de 21 centímetros. Para dos personas, el límite conjunto sería de 40 ejemplares. Los 700 peces incautados representan 17,5 veces esa cantidad: 660 ejemplares por encima del cupo.

A esto se suma que, desde el 1 de agosto y hasta el 30 de noviembre de 2026, rige una veda de pesca en sectores delimitados del norte y sur del Cabra Corral, establecida para proteger los recursos ictícolas. La normativa también restringe los elementos permitidos para la actividad deportiva y prohíbe las redes utilizadas para la pesca furtiva.

El caso es todavía más grave cuando se observan los antecedentes recientes. El 27 de agosto, también en la zona de Mateo Viejo, la Policía secuestró aproximadamente 1.500 pejerreyes, seis redes tipo paradora y un motor fuera de borda. Cuatro hombres fueron infraccionados. Apenas semanas después, el 5 de septiembre, otro procedimiento en bahía Rafo terminó con 800 peces, diez redes y una embarcación incautados.

El 12 de septiembre, sobre la ruta nacional 68, a la altura del paraje Osma, tres hombres fueron sorprendidos transportando más de 1.500 pejerreyes en nueve bolsas de arpillera, junto con ocho redes de pesca. Los antecedentes muestran que no estamos frente a un episodio aislado, sino ante una sucesión de intervenciones que revelan la presión que soporta el ecosistema del embalse. Si se suman solamente estos cuatro procedimientos, incluido el del pasado 3 de octubre, el resultado supera los 4.500 peces incautados en menos de dos meses. Una cifra que corresponde únicamente a las capturas detectadas por las fuerzas de seguridad y que no permite conocer cuántos ejemplares podrían haber sido extraídos sin intervención policial.

Valle de Lerma Hoy 

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