
Según explicó la encargada del Registro Civil local, Gabriela Campos, la tendencia se viene consolidando en los últimos años. De hecho, la última fecha con alta demanda para casamientos fue el 14 de febrero, mientras que los matrimonios posteriores fueron contados. En contraste, las consultas y trámites vinculados a uniones convivenciales son cada vez más frecuentes.
La unión convivencial está destinada a parejas que acrediten al menos dos años de convivencia. El trámite requiere documentación, la intervención de dos testigos y una declaración formal de la pareja. Sin embargo, a diferencia del matrimonio, quienes la suscriben continúan figurando legalmente como solteros. La diferencia no es menor. Mientras el matrimonio genera automáticamente derechos hereditarios y un régimen patrimonial compartido, la unión convivencial mantiene la separación de bienes y no otorga derechos sucesorios, salvo que exista un testamento.
Entonces…¿están cambiando las formas en que se construye una pareja? ¿Las nuevas generaciones buscan más libertad y menos compromisos legales? ¿O simplemente se trata de una adaptación a los tiempos modernos? Lo cierto es que en Chicoana, cada vez más parejas parecen encontrar en la unión convivencial una alternativa que combina compromiso afectivo con mayor autonomía jurídica.
Valle de Lerma Hoy
