
La joven explicó que sale del colegio a las 13:20 y, al no poder subir al transporte, debe esperar hasta las 14:10 para el siguiente servicio, cuando ya debería estar en su casa almorzando. En algunos casos, la única alternativa fue pagar un remís para regresar a Campo Quijano, lo que representa un gasto difícil de sostener para muchas familias.

Ante esta situación, la estudiante pidió ayuda para que su pedido de “más frecuencias” en ese horario llegue a la empresa SAETA y que esta analice sumar un refuerzo en ese horario crítico, no sólo para ella sino para muchos usuarios. También solicitó a las familias y alumnos respetar los turnos de salida y “viajar en el cole que les corresponde” para evitar un cuello de botella que termina perjudicando a quienes realmente necesitan ese colectivo.
Valle de Lerma Hoy
