
El juez Pablo Zerdán detectó que el escrito incluía referencias legales ajenas al sistema jurídico de Salta, artículos del Código Procesal Penal citados de forma errónea y frases sin completar como “Identificar prueba”. Todo indicaba que el documento había sido generado mediante un modelo automático sin ninguna revisión profesional posterior.
Lejos de dejarlo pasar, el magistrado advirtió que la inteligencia artificial puede ser un apoyo, pero jamás un reemplazo del análisis jurídico real. Subrayó que el uso irresponsable de estas herramientas puede conducir a errores graves, incluso a inventar jurisprudencia, lo cual constituye una falta ética mayúscula.
Por ello, Zerdán no sólo rechazó el recurso, también intimó al abogado a presentar la jurisprudencia que citó. Si no cumple, se dará intervención al Tribunal de Ética del Colegio de Abogados. Un episodio que abre un debate incómodo: ¿la IA agiliza el trabajo o expone la falta de rigor de algunos profesionales?
Valle de Lerma Hoy
