
Los artesanos, que actualmente gestionan el espacio desde la herencia del recordado Padre Chifri, enviaron una solicitud formal para reunirse con el arzobispo Mario Cargnello, pero no han recibido respuesta. Ante esta falta de comunicación, Lamas señaló: “Queremos que el arzobispo venga y dé la cara, que nos explique por qué quieren intervenir. Esto debe saberse porque muchas personas colaboraron para que el Alfarcito exista”.
El centro, que sirve como punto de venta para la producción de 40 artesanos, es el motor de vida para las familias de la región, que se complementa con el trabajo agrícola, ganadero y educativo promovido por “Chifri”.
Valle de Lerma Hoy
