
Vecinos encuentran animales muertos, incluyendo perros, gatos, chanchos y aves carroñeras, víctimas de lo que se sospecha son venenos altamente nocivos. Los cadáveres de estos animales se acumulan, y el río, ya es el cauce de una contaminación que va directo al Dique Cabra Corral. Esta situación tiene cocinándose años y quizas por ello parece ya no preocuparle a las autoridades.
La gravedad del problema se intensifica con la llegada de las lluvias. El agua arrastrará y dispersará los desechos tóxicos, exacerbando la contaminación y poniendo en riesgo la salud de la gente y la fauna local. Incluso las aves carroñeras, que normalmente limpian el ecosistema, están muriendo envenenadas, lo que indica la presencia de sustancias extremadamente peligrosas en este basural.
Valle de Lerma Hoy
