



“Los delincuentes son personas con conocimientos de electricidad” explicaron desde el municipio. Estos incidentes ocurrieron entre el 20, el 21 de marzo, y nuevamente el 3 de abril y se sospecha de hechos de vandalismo y no de robo como tal ya que “las fotocélulas en sí no tienen un alto valor económico” apenas rondan los $10 mil, pero su ausencia afecta a la seguridad y al bienestar de todos los que transitan por la zona. Además, el robo de un transformador en la ruta 24, valuado en millones de pesos, sugiere una intención más profunda detrás de estos ataques.
Valle de Lerma Hoy
