Es desoladora la situación de la Escuela de El Timbó en Rosario de Lerma que es hoy un símbolo de desidia. Desde el 2023 una obra de refacción se arrastra como un lastre, y los alumnos pagan el precio. A pocos días del inicio de clases, la realidad es una, los chicos no iniciarán en tiempo y forma, no tienen baños ni luz.
El director de la escuela, Gabino Casimiro, relató la cruda realidad: “Nuestros alumnos, seis cursos en total, no pueden ocupar sus aulas. Las refacciones se eternizan, y este año, temo que no iniciaremos las clases”.


Las obras, lejos de estar finalizadas, dejan un rastro de desolación. Los Baños Químicos: El año pasado, durante 8 meses, los estudiantes soportaron las complicaciones de los baños químicos. Este año, la situación no mejora. Sin baños adecuados, ¿cómo funcionar?


Aulas Inacabadas: Tres aulas y el nivel inicial, todos en el limbo. Los techos de machimbre, antes infestados de hormigas negras, murciélagos y víboras, ahora son de durlock, pero sin terminar. Y no tienen luz, solo cables expuestos. Matrícula en Descenso: El año pasado, los alumnos asistían dos o tres días a la semana. La matrícula se desplomó. ¿Cómo aprender en un entorno así?. 114 Alumnos Secundarios: El nivel secundario, con 114 alumnos, lucha por sobrevivir, pero sin aulas terminadas.
Valle de Lerma Hoy