
El director de la escuela, Gabino Casimiro, relató la cruda realidad: “Nuestros alumnos, seis cursos en total, no pueden ocupar sus aulas. Las refacciones se eternizan, y este año, temo que no iniciaremos las clases”.


Las obras, lejos de estar finalizadas, dejan un rastro de desolación. Los Baños Químicos: El año pasado, durante 8 meses, los estudiantes soportaron las complicaciones de los baños químicos. Este año, la situación no mejora. Sin baños adecuados, ¿cómo funcionar?


Aulas Inacabadas: Tres aulas y el nivel inicial, todos en el limbo. Los techos de machimbre, antes infestados de hormigas negras, murciélagos y víboras, ahora son de durlock, pero sin terminar. Y no tienen luz, solo cables expuestos. Matrícula en Descenso: El año pasado, los alumnos asistían dos o tres días a la semana. La matrícula se desplomó. ¿Cómo aprender en un entorno así?. 114 Alumnos Secundarios: El nivel secundario, con 114 alumnos, lucha por sobrevivir, pero sin aulas terminadas.
Valle de Lerma Hoy
