
La iniciativa comenzó a desarrollarse en junio, cuando los alumnos decidieron investigar alternativas para recuperar espacios naturales afectados por el fuego. Durante una entrevista con Valle de Lerma Hoy, explicaron que para llevar adelante su propuesta, investigaron una técnica japonesa conocida como Nendo Dango, que consiste en elaborar pequeñas esferas con semillas, abono y tierra arcillosa. Estos materiales naturales permiten proteger las semillas hasta que las condiciones de humedad favorezcan su germinación.
“Son varias semillas. Se les dice bombas de semillas porque cuando llueve o hay humedad, se rompen y liberan todas las semillas”, explicó Jonas Amaya, uno de los estudiantes al describir el funcionamiento del proyecto. Los alumnos trabajan con especies autóctonas, entre ellas el lapacho amarillo. El abono aporta nutrientes, mientras que la tierra arcillosa mantiene unida la estructura y ayuda a conservar la humedad necesaria para el proceso de germinación.
Una de las principales ventajas de esta técnica es que no requiere una preparación intensiva del terreno. Esto representa una alternativa para intervenir en determinados espacios degradados, aunque su efectividad depende de las condiciones del suelo, las lluvias y las especies utilizadas. “No se necesita ningún tipo de labranza anterior. Con el agua de lluvia y la humedad, todo se separa”,explicó Tiziano Tolaba, destacando la sencillez del procedimiento. Otro aspecto llamativo es el tiempo de elaboración: según explicaron, una vez reunidos los materiales, pueden preparar las bombas de semillas en aproximadamente 25 a 30 minutos.
Valle de Lerma Hoy
