
Uno de los cambios más importantes es la disposición que establece que el municipio no podrá destinar más del 60% de sus ingresos corrientes al pago de salarios. La medida busca garantizar que una mayor proporción de los recursos municipales pueda utilizarse en obras públicas, servicios y otras necesidades de la comunidad. El intendente Sergio Ramos destacó que la nueva Carta Orgánica pretende sentar las bases de la administración municipal para los próximos 30 o 40 años. En ese sentido, recordó que hubo gestiones anteriores en las que, según explicó, entre el 80% y el 85% de los recursos se destinaban al pago de sueldos, dejando un margen reducido para inversiones.
La normativa también introduce nuevas exigencias de rendición de cuentas. El Ejecutivo deberá informar sobre la utilización de los recursos y los resultados de su gestión, mientras que el Concejo Deliberante también quedará alcanzado por mecanismos de fiscalización.
Entre las novedades institucionales se encuentran la creación del Tribunal de Cuentas, la figura de la sindicatura municipal y la incorporación de un querellante municipal, cuya designación requerirá el voto favorable de los dos tercios del Concejo Deliberante. Este último será un profesional del derecho encargado de intervenir en determinadas causas judiciales vinculadas con la administración municipal, conforme a las competencias que establezca la reglamentación.
El asesor legal del Concejo Deliberante, Matías Jiménez, explicó que la nueva Carta Orgánica ya se encuentra vigente, aunque varias de sus disposiciones deberán atravesar un proceso de reglamentación para su aplicación efectiva.
Otro aspecto destacado es la transparencia legislativa. Se contempla la creación de mecanismos de información pública para que los vecinos puedan conocer la asistencia de los concejales, los proyectos presentados, las iniciativas aprobadas y las normas promulgadas. Esta herramienta estará vinculada con la implementación de un Boletín Oficial Municipal, destinado a facilitar el acceso ciudadano a la actividad institucional.
Con esta reforma, Rosario de Lerma incorpora un nuevo marco institucional que plantea obligaciones para las actuales y futuras administraciones. El desafío será transformar las disposiciones de la Carta Orgánica en mecanismos concretos de control, transparencia y administración de los recursos públicos, cuyos resultados puedan ser evaluados por los propios vecinos.
Valle de Lerma Hoy
