
El funcionario describió un escenario marcado por una fuerte recesión, caída del consumo interno y un desplome directo en la recaudación del IVA, principal impuesto coparticipable. “Cuando proyectás un año, te encontrás con que los recursos no llegan. Y la provincia tampoco puede asistir como antes porque atraviesa el mismo problema”, advirtió, en referencia a una cadena de restricciones que golpea de lleno a las administraciones locales.
En ese contexto, Jarsún señaló que municipios como Rosario de Lerma y Pichanal se encuentran entre los más perjudicados por la caída de la coparticipación, quedando expuestos a una situación límite. El ministro también puso el foco en lo que definió como un “traslado silencioso de responsabilidades” desde la Nación hacia la provincia. Enumeró casos concretos: el financiamiento del Plan Güemes para el control fronterizo, el pago del incentivo docente, la cobertura de medicamentos oncológicos y programas como Remediar, además del sostenimiento del transporte público tras la quita de subsidios nacionales al interior.
En materia de transporte, defendió el esfuerzo provincial por mantener uno de los boletos más bajos del país y garantizar la gratuidad para estudiantes y jubilados, aunque admitió que la presión financiera crece día a día. Otro punto de preocupación es la paralización de obras públicas. Jarsún denunció que proyectos estratégicos, como la planta depuradora sur que beneficiará entre otros sectores, a Cerrillos, se encuentran frenados desde noviembre de 2025 por falta de pagos de Nación, pese a contar con financiamiento internacional.
Finalmente, el ministro confirmó que la provincia avanza en negociaciones para reprogramar deudas heredadas, buscando extender plazos de pago y aliviar la presión fiscal. El objetivo, según explicó, es garantizar compromisos básicos como el pago de sueldos y aguinaldos. Así, Jarsún dejó una advertencia política de fondo: la crisis económica ya impacta de lleno en la gobernabilidad. Menos recursos, más demandas y un Estado que, según sus propias palabras, “ya no puede absorberlo todo”.
Valle de Lerma Hoy
