

El arribo de las reliquias otorga un marco espiritual único y permite renovar el legado de María Antonia de Paz y Figueroa, una mujer que caminó la fe hasta los confines del país, desafiando prohibiciones y prejuicios. Canonizada en 2024, Mama Antula sostuvo la misión jesuita tras su expulsión y recorrió a pie el Norte argentino llevando los Ejercicios Espirituales ignacianos. Por lo que la parroquia cerrillana invita a acompañar esta jornada de oración y encuentro.
Valle de Lerma Hoy
