
Según contó Lorena, la pareja se contactó con su ex marido, de quien se encuentra separada de hecho y quien tiene una orden de exclusión del hogar por violencia de género, para firmar un nuevo contrato de alquiler por cinco años sin su autorización. “Ellos sabían toda mi situación. Se aprovecharon de que mi marido aún figura como casado conmigo en los papeles, y es alcohólico, pero él está excluido del hogar y no puede tomar decisiones sobre mi casa”, denunció Lorena entre lágrimas.
La propietaria también aseguró que los ocupantes intentaron hacer arreglos sin su permiso, romper paredes e incluso colocar un medidor de luz a nombre de ellos, presuntamente como parte de una estrategia para quedarse con el inmueble. “Su idea era que mi marido les vendiera su parte y así quitarme la mía. Están haciendo todo para apropiarse de lo que no les corresponde”, expresó.
Ante la falta de respuestas y con temor real a ser despojada de su hogar, el 2 de julio por la noche, Lorena se encadenó a su domicilio. El domingo siguiente, el clima se volvió tenso y se vivió un intento de pueblada que obligó a la intervención de Infantería. También hubo denuncias de amenazas por parte de los inquilinos hacia Lorena.
Mientras se espera que la justicia se expida por este tema, el municipio de Cerrillos en las últimas horas, mediante inspectores municipales clausuraron el negocio “Ana Manzana”, tras detectar graves irregularidades en la habilitación comercial, alimentos vencidos y condiciones insalubres. Lorena, acompañada por sus vecinos, estuvo presente durante el operativo.
Valle de Lerma Hoy
