
Lorena denuncia que los inquilinos, con ayuda de su ex pareja –quien tiene una orden de exclusión por violencia de género– intentaron quedarse con su casa mediante engaños y maniobras legales. Mientras aguarda una resolución judicial, ella permanece firme en su derecho, acompañada por vecinos que se manifestaron durante el operativo de clausura.
La acción municipal fue celebrada por los frentistas como un paso clave para frenar el avance sobre la vivienda y visibilizar el caso. “Podrán tener abogados, pero yo tengo dignidad. No voy a dejar que me roben lo que es mío”, dijo Lorena, con la esperanza de recuperar pronto el control total de su hogar.
Valle de Lerma Hoy
