
El acto ceremonial comenzará con la colocación de la Virgen del Milagro en su trono, seguida por el Cristo Crucificado. Este gesto simbólico no solo representa la preparación para la gran fiesta religiosa, sino que también reafirma el profundo vínculo de amor y fe que une al pueblo salteño con sus santos patronos tutelares.
Con la entronización, Salta da la bienvenida a un nuevo ciclo de oración y gratitud, donde miles de fieles se congregarán para renovar su Pacto de Fidelidad. La expectativa crece en cada rincón de la provincia, anticipando una fiesta de profunda conexión espiritual y tradición inquebrantable.
Valle de Lerma Hoy
