
La historia de “Romel”, un perro callejero que llegó a un barrio rosarino en enero, tomó un giro triste y conflictivo. En un principio, el animal fue acogido con compasión por una vecina, quien decidió darle comida y refugio frente a su evidente estado de abandono. Sin embargo, con el paso de los días, “Romel” mostró un comportamiento agresivo, atacando principalmente a hombres que se acercaban a la casa donde se instaló.
La situación provocó denuncias de vecinos desesperados. “Le pega con un palo, le tira agua caliente. Le hicimos una denuncia, llamamos varias veces a la Policía y el perro sigue estando. Los vecinos ya estamos cansados. El perro no tiene la culpa, sino esa señora que ahora lo abandonó y no quiere hacerse cargo”, expresaron indignados. Mientras tanto, “Romel” está de nuevo en la calle.
Valle de Lerma Hoy
