
El camino continuará los viernes 17 y 24 de abril, y seguirá el 1 de mayo —día del trabajador—, jornada en la que además se realizará la tradicional bendición de vehículos, un gesto de protección y fe para quienes recorren los caminos. Luego, los encuentros seguirán el 8, 15 y 22 de mayo, completando así este tiempo de preparación.

A partir del 22 de mayo comenzará la novena, que se extenderá hasta el 30, con celebraciones diarias a las 17 horas, marcando el tramo final hacia las fiestas centrales. La llamada “fiesta chica”, en el marco de Pentecostés, se vivirá el sábado 23 de mayo con misas a las 9, 11, 17 y 19 horas, mientras que el domingo 24 será el día principal con celebraciones desde la madrugada: 6, 8, 10:30 y 17 horas. La misa central, a las 10:30, incluirá un emotivo homenaje a los “misachicos”, expresión viva de la fe popular.
El cierre llegará con la fiesta grande, que se desarrollará el 31 de mayo. Durante la jornada habrá misas a la medianoche, 2, 4, 6, 8, 10:30 y 17 horas, siendo la celebración central también a las 10:30. En los días previos, el 29 y 30 de mayo, se rendirá homenaje a San Rafael y a la Virgen del Rosario de Sumalao, con misas y una cantata especial que anticipará el momento más esperado. Así, entre oraciones, promesas y peregrinaciones, miles de fieles volverán a encontrarse con una devoción que trasciende generaciones. Porque en Sumalao, la fe no solo se celebra, se siente, se camina y se comparte.
Valle de Lerma Hoy
