
En tiempos donde la fe busca signos concretos, El Carril se prepara para abrazar uno profundamente simbólico: una imponente escultura del Papa Francisco comenzará a formar parte del paisaje y del corazón espiritual del pueblo.
El lugar elegido no es casual. A un costado de la Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, donde la vida parroquial late día a día, la figura del Santo Padre se alzará como un punto de encuentro, oración y esperanza. La intención es que cada vecino pueda acercarse, detenerse, mirar y encontrar allí un momento de paz.


Francisco, el Papa argentino que cambió la forma de mirar la Iglesia, tendrá así un espacio propio en el Valle de Lerma, cómo una presencia cercana, sencilla, al alcance de todos, tal como fue su mensaje desde el inicio de su pontificado.
Valle de Lerma Hoy
